Una pieza de fruta

Una pieza de fruta nunca es una mala opción a la hora de satisfacer nuestro antojo. Tiene una gran ventaja, como comentamos en la historia de los snacks, que es el crunchy ese tan adictivo, gracias al que podemos modular nuestros anclajes hacia una alimentación mas saludable.

Podríamos estar hablando folios y folios sobre sus beneficios y la cantidad de variabilidad que podemos encontrar.

Te comentaremos algunas características que podrás encontrar, que son básicamente fuente de vitaminas, minerales  y fibra. Según tipo de fruta, nos podrían aportar en mayor o menor medida un tipo u otro de vitaminas como podrían ser:

  • Vitaminas A: esencial para la salud de la piel y los ojos, así como para aumentar el sistema inmunitario. Frutas con alto contenido en vitamina A destacamos el melón, albaricoque, naranja  y mango.
  • Vitamina C: contribuye a la reducción del cansancio y la fatiga además de ser una gran aliada a la absorción del hierro. Algunas frutas que destacamos por su aporte en vitamina C son el kiwi, la papaya, el caqui y las fresas.
  • Vitaminas del complejo B: que ayudan en gran medida a aumentar el metabolismo energético y a la formación de los glóbulos rojos.  Algunos ejemplos de frutas ricas en vitaminas B: uva (B1 y B6), plátanos (B1, B5, B3, B6) y kiwi (B2).

El tipo de vitaminas y minerales que nos aporten, nos harán más o menos efecto dependiendo de cómo las combinemos.

Por ejemplo, en el caso de la vitamina A, el aguacate puede hacer que asimiles el doble de vitamina A de la que absorbemos sin este alimento, por el hecho de estar cargado de grasas “buenas”. Y así con cada una de las frutas. Como siempre, en la personalización está la clave.

El consumo diario de fruta ayuda a regular el equilibrio de sales minerales en nuestro organismo siendo la más abundante el potasio, que ayuda a regular la presión arterial y el contenido de agua en el organismo y además el potasio facilita la contracción y recuperación de la masa muscular tras el ejercicio.

La fruta aporta fibra que nos ayuda a regular el tránsito intestinal de manera natural y a la saciedad.

El azúcar de la fruta al que mucha gente le tiene miedo, es la fructosa. Al ser un monosacárido el organismo la absorbe y asimila rápidamente proporcionándonos energía de forma inmediata. Saber cuándo consumir estos alimentos es fundamental.

Por último y no menos importante, el agua se encuentra en mayor cantidad en estos alimentos, aproximadamente por cada 100gr de fruta, ingerimos 80-90gr de agua. Esto ayuda a desintoxicar el organismo y junto a la fibra proporciona sensación de saciedad, ayudando a controlar el apetito. Debido a su elevado contenido en agua, el valor energético de las frutas es muy bajo.

Resumen, disfruta la fruta sin remordimientos pero con conocimiento de causa.

Aquí estamos tus nutricionistas personales para ayudarte a escoger la fruta mas beneficiosa para ti en ese momento o en qué momento deberías introducirla y cómo combinarla para sacarle el mayor partido a sus nutrientes.

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