Intolerancias derivadas por la leche sin lactosa
Intolerancia producida por la leche sin lactosa

La leche sin lactosa puede llegar a ser un problema si no tenemos una intolerancia diagnosticada a esta sustancia. Para entender el porqué de esto debemos comprender qué es la lactosa y cómo actúa el organismo en su digestión.

Qué es la lactosa

La lactosa es el azúcar natural de la leche. Está formada por una molécula de glucosa y otra de galactosa. Este disacárido juega un papel importante en la absorción del calcio por parte de nuestro intestino permitiendo la correcta mineralización de los huesos.

La lactasa, enzima fundamental para romper la molécula de lactosa.

La molécula de lactosa por sí misma no puede atravesar la barrera intestinal. Para que pueda ser asimilada por el organismo se necesita romper esta molécula con la ayuda de una enzima. Es aquí donde juega un papel fundamental la lactasa.

Esta enzima es una disacaridasa que se encarga de romper la molécula de lactosa en los dos monosacáridos que la conforman, glucosa y galactosa.

Se produce de forma natural en las células de la mucosa del intestino delgado de todos los mamíferos, sobre todo durante la lactancia. A medida que nos vamos haciendo adultos la producción de lactasa se reduce y con ello la capacidad de digerir la lactosa de la leche.

El gen LCT es el encargado de la producción de la lactasa. Existe una mutación en este gen que provoca intolerancia a la lactosa y se conoce como alactasia congénita. Aunque hay una parte de la población que presenta esta mutación, en la mayoría de los casos, la intolerancia a la lactosa en adultos es debida a la reducción en la síntesis de la enzima por la disminución gradual de la expresión del gen LCT. A menudo íntimamente relacionada con la reducción de alimentos con lactosa en nuestras dietas. Nuestro cuerpo deja de producir aquello que no necesita.

Problemas de incorporar la leche sin lactosa a nuestra dieta.

Aunque a priori nos parezca una buena idea incorporar la leche sin lactosa a nuestra dieta, esta no es una opción aconsejable en la mayoría de los casos. Veamos los motivos a continuación.

En primer lugar, debemos saber que a la leche sin lactosa NO SE LE QUITA LA LACTOSA sino que SE LE AÑADE LACTASA la enzima mencionada anteriormente que rompe los disacáridos presentes en la leche. Esto hace que este tipo de leche muestre una mayor concentración de glucosa libre. De ahí su sabor más dulce, no por tener más azúcares que otro tipo de leche sino por encontrarse éste en forma de glucosa.

Como la leche sin lactosa lleva lactasa nuestro organismo reduce la producción propia de esta enzima y, en algunos casos, deja de producirla. Llegados a este punto, si introducimos en nuestra dieta algún alimento que tenga una cantidad considerable de lactosa nuestro cuerpo será incapaz de procesarla.

¡¡CURIOSIDAD CURIOSA POR EXPERIENCIA!!

Mas a menudo de lo que pensáis, vemos en consulta cómo muchísimas personas tienen malas digestiones y problemas digestivos por tomar leche SIN lactosa. No decimos con esto, que haya que tomar leche CON lactosa sí o sí, queremos hacer ver que cada caso es un mundo.

Nutricionista Porter

¡Entenderéis ahora la importancia de no autodiagnosticarnos!. Al hacerlo, estaremos creado un problema donde no lo había.
Ante cualquier problemas de nutrición siempre es aconsejable pedir ayuda profesional. Si lo necesitas puedes contactar con nuestro equipo de nutricionistas, ellos te ayudarán a dar con la mejor solución a tu problema de nutrición.

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